No necesitamos de una sociedad perfecta!! ¿Para qué?
El descontento de un gran numero de personas con el actual forma de vida que estamos experimentando desde lo social, es real, especialmente con todo aquello que tiene que ver con la forma en como la política gobierna nuestras vidas o más bien, en como maneja la vida de muchos que, ciegos ante esto no se alzan a manifestarse en contra, ya que los discursos tan bien articulados por los gobernantes muchas veces no nos permiten ver que tan real es lo que sucede en nuestro propio país. Ante esto resulta muy atractiva aquella idea que apunta a decir que lo que necesitamos no son mejores lideres políticos, ni nuevas formas de gobierno para construir aquello que algunos llaman “un mundo mejor”, no son pocos los que piensan que al renovar estas “figuras” políticas o aun más, el cambiar la inclinación política por la cual somos regidos en este momento todo sería relativamente mejor. La idea que me parece interesante resaltar, que tiene que ver con lo anterior, es que lo que realmente necesitamos es un mejor conocimiento de la conducta humana, esa es la clave. Si pusiéramos en práctica, en todo tipo de conductas, los métodos de los cuales se vale el conductismo para poder articular un modo de vida que sea más placentero, ¿resultarían seres humanos más felices? soñemos un momento y pensemos que la política fue eliminada y en su lugar se implantan en Chile los principios suministrados por la ingeniería de la conducta… suena extraño, pero una especie de salvavidas para quienes viven día a día las injusticias de quienes obran sin pensar. Trabajaríamos menos, los problemas tendrían una rápida solución, seriamos más autosuficientes al utilizar los distintos medios que tendríamos a nuestra disposición, “los hombres de buena voluntad saldrían ganando”. Suena demasiado atractivo, dan ganas de hacerlo de inmediato, por lo menos a mí. Pero, ¿Qué pasaría con nuestra libertad? estaríamos totalmente controlados, quizás ya no habrían problemas como los que vivimos a diario pero en su lugar estaríamos encerrados en un pequeño mundo totalmente estructurado y edificado para que nada se salga de la regla. ¿Qué tan dispuestos estamos para ello? ¿Lograríamos, aun así, una completa felicidad? Quizás, vivir en contacto con el “mundo real” no sea del todo negativo, me inclino por la idea de optar por la libertad de acción, resulta más gratificante pensar que tengo plena libertad para decidir que quiero hacer y donde, que vivir regida por los principios de una comunidad, en donde hasta lo más mínimo esta regulado.
Capítulos 1, 2, 3
Gabriela Echeverría B.
Jusseth Daza dijo
me acoplo a la idea de mi compañera...ya pensaba qe todos pensaban distinto ahaha grande gaby.
que seria de nosotros sin conflictos?
saludos.
20 Noviembre 2007 | 11:48 PM