Literatura psicologista
Los científicos a la ciencia y los artistas a las artes, la literatura es un arte, y si quien escribe no esta embebido de esto, el trabajo queda con un sinsabor. Escribir unas palabras sobre Walden Dos es una manera reconfortante para absorber conocimiento, en una disciplina que bastante tiene que ver con las letras, pero que poco relacionada está con la delicadeza de la literatura. Pensé en un momento leer el primer capitulo, luego uno del medio, y después el capítulo final, más cuando empecé me di cuenta que no era muy buena idea la mía, así es que seguí leyendo hasta encontrar un capítulo que hiciera las veces de sinopsis de este libro que se me sugería, y de manera similar hallar un capitulo de cierre para este ensayo… y bueno, la elección del capítulo central fue solo un juego numérico.
Las ovejas con la cuerda que creían cerco eléctrico, el perro con nombramiento jerárquico católico, es una mirada sobre nuestra sociedad, las ovejas somos nosotros mismos, y el perrito la religión, una asertiva mofa sobre el poder de la iglesia (que era más grande en aquel entonces) y del condicionamiento al que estamos sometidos. Sería absurdo viniendo de quien viene este libro, que la crítica fuera a nuestra calidad de seres condicionados, y en variadas ocasiones en Walden Dos se nos recalca esta condición nuestra, pero se hace en pos de criticar a aquello en lo que nos ha convertido el condicionamiento. Así se señala que nos complicamos la vida casi por un deber, que la vida no la disfrutamos por nuestra manera de organización social, y que deberíamos simplificarnos, ahorrar tiempo y dinero, quizás vivir en pequeñas comunidades sería la solución a gran parte de las problemáticas que nos afectan como sociedad. El autor adscribe el origen de muchas de estas problemáticas al debilitamiento de la familia, señalando que la solución a este debilitamiento debiera resolverse dentro de cada comunidad revisando prácticas ya establecidas, y entregando por sobre todo, y para sorpresa de muchos, mayor autonomía a las personas y desarmando el vínculo padres – hijos, al contrario de lo que cualquiera pensaría. En Walden Dos se busca que las personas sean felices, y en esa búsqueda se han dado cuenta de, entre otras mil cosas, que la autonomía es importante, así como también lo es la responsabilidad, el trabajo, pero también el esparcimiento. En Walden Dos encontraron un millón de soluciones, la alquimia de la conducta, la panacea, realmente la panacea… pero que no se puede, lamentablemente, extrapolar a todo el universo, porque el entramado es tan grande que ya no se puede coger la hebra desde la que se comenzó todo este tejido. La época de las revoluciones ya pasó, y ni pensar en querer cambiar el mundo con amor y buena voluntad, si ya no se pudo lograr ni siquiera con la tiranía…pero hay una salvedad, en Walden Dos buscaron cambiar el mundo, pero solo el mundo de unos cuantos, y ajustarlos a su gusto, en ese escenario no es extraño imaginar que el protagonista de la novela haya dejado su docencia universitaria por irse a vivir a este lugar. Después de leer un trío de capítulos de esta novela, se hace más fácil entender la fascinación de los habitantes de la parcela de Pirque en nuestro país, y se hace más difícil creer que un guía de una comunidad como esta esté loco, todo lo contrario.
… hagamos cualquier intento por mejorar el mundo, pero no más científicos a la literatura… eso… ya lo intentaron
Katherine Varas... capitulos 3, 17 y 35
Nicolás Sáez dijo
el ensayo de katy me parece interesante en el tema que trat y ademas en la forma en como lo trata, ya que em parece una forma sencilla de entender y de liviano leer.
20 Noviembre 2007 | 05:47 AM