Tu ideal utópico, mi ideal utópico, ¿es el ideal utópico de todos?
Uno de los sueños más visitados por las mentes que vagan incómodas en las diversas formas que utiliza el sistema en las que se desenvuelven, el cuál organiza la vida de las personas, el mundo y lo que hay dentro de él es, sin duda, una sociedad cautelosa, amable, preocupada por los aspectos más humanos y ya no por intereses individuales; aquella sociedad que todos soñamos, exenta de políticas que no dan oportunidades equitativas y justas y que, insistimos, es un sueño. Estas palabras, ¿dejan una huella llena de pesimismo, apagando las esperanzas en el lector o, más bien, lo enfoca en una realidad basada en la objetividad?
Sea cual sea la respuesta, la pregunta a la que debiéramos dirigir nuestra atención podría estar formulada de la siguiente forma: ¿Es posible cambiar la organización de nuestras vidas en conjunto?, ¿Existe una verdadera posibilidad de crear una sociedad distinta, alternativa, productiva, ventajosa para todos por igual?
Pese a todas mis creencias pesimistas, prevalece en mi la formación humanista, y aunque, escasamente alcancé a leer unos cuantos capítulos, debo confesar que este texto fue capaz de conquistarme, ya que en sus líneas confluyen en una fusión mis dos grandes pasiones: la realidad y la fantasía, que ponen en evidencia el hecho de que existen aún personas, como yo, llámense incomprendidas, ilusas, soñadoras o poco realistas, que sueñan con esta organización social, un mundo en que todos estén deseosos de hacer el bien y construir en base a sentimientos puros y buenas intenciones la vida propia y la de los demás. Sin embargo, no dejo de tener presente, que lo más probable es que se quedará allí donde está, en el más profundo rincón de mis sueños.
personaluls2007 dijo
Comparto tu ilusión de una sociedad donde todos queramos el bien de los otros, pero aún no estamos preparados para tener una sociedad así, donde todos estemos conformes con lo que nos tocó vivir, donde todos luchemos en una misma dirección y donde la anarquía pueda reinar porque sabremos que no será necesaria la dirección de alguien.
Pero me pregunto... ¿alguna vez habrá un consenso de lo que queremos, o siempre habrá sueños e ideales que transgredan el de los otros? A lo que me asalta la idea de la individualidad de cada uno; los diferentes gustos, las diferentes características con las que nacimos, el derecho de tener el control de tomar elecciones personalizadas y en los diferentes esfuerzos de cada cual por alcanzar sueños. Sin embargo, no me gustaría estar en una comunidad como Walden Dos. Parece ser muy perfecta, pero si el precio que hay que pagar es la desindividualización y que otro tome el control de mi vida, aunque me libere de situaciones negativas, no creo que lo estaría dispuesta a pagar.
19 Noviembre 2007 | 12:27 PM